Suerte de Manicomio es un monólogo salvaje, directo y sin medicación donde la locura cotidiana se convierte en comedia pura. Guelmi se abre en canal sobre el escenario para demostrar que, en realidad, nadie está del todo bien… algunos solo lo disimulan mejor.
Con un humor ácido, provocador y muy personal, el show recorre pensamientos obsesivos, inseguridades, impulsos absurdos y situaciones límite que todos vivimos, pero pocos confiesan. Una montaña rusa de risas incómodas, verdades incómodas y carcajadas liberadoras.
Suerte de Manicomio es una sesión de terapia colectiva sin diván, sin psiquiatra y sin receta, donde la risa es el único tratamiento posible